El duelo en el mundo laboral

La vida de los seres humanos se desarrolla en diferentes áreas: personal, familiar, laboral, social, profesional, ocio, salud, entre otras. La interrelación entre ellas permite el desarrollo humano, el bienestar y la potenciación de capacidades, por lo que, cuando una se altera, es probable que impacte y afecte a todas la demás. Específicamente, el área laboral es central porque, además de generar medios para satisfacer las necesidades que surgen en todas las demás áreas, tiene gran influencia en la identidad, la creación de vínculos sociales, la autorrealización de las personas y el aporte a la comunidad (1). Es por eso que el cuidado de la salud mental en el trabajo es fundamental para el cuidado y bienestar del ser humano.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad” (2), reconociendo que la posibilidad de ser productivo mientras se afrontan las tensiones normales de la vida, hace parte de la salud mental.

Con la emergencia sanitaria por Covid-19, el bienestar laboral se ha visto afectado en diferentes aspectos. Las adaptaciones al teletrabajo, el estrés propio de enfrentar una pandemia, el distanciamiento social que ha impactado en las familias y redes de apoyo, las restricciones preventivas y la incertidumbre generalizada, se han convertido en factores de riesgo para la salud mental de los trabajadores. Si a esto le sumamos la muerte de familiares, amigos, conocidos y compañeros de trabajo a causa del virus, el panorama se vuelve más preocupante. Así, con el fin de cuidar a los trabajadores, es fundamental hablar de duelo en el área laboral.

La productividad y el desempeño laboral requiere que los trabajadores estén motivados, por lo que es preciso involucrar un tema como el duelo cuando se consideran las condiciones sociales y psicológicas que hacen parte del ambiente laboral. El duelo es un proceso normal que comienza a partir de la vivencia de una pérdida, cuyo fin es lograr que haya una reorganización en la vida del doliente y pueda, en algún punto, continuar con sus actividades cotidianas, entre éstas se encuentra el trabajo.

El duelo viene acompañado de diferentes manifestaciones físicas, cognitivas, emocionales, sociales y espirituales que permiten la adaptación al nuevo contexto. La pérdida de una persona significativa es una experiencia que afecta las diferentes áreas de la vida del ser humano, alterándolas en los primeros momentos para luego volver al equilibrio. En este contexto, el desempeño laboral podría verse afectado, ya que al no ser elaborado de una forma sana, como cualquier otro asunto de salud mental, puede generar dificultades como: problemas físicos, psíquicos, de consumo nocivo de sustancias y de alcohol, absentismo laboral y pérdida en la productividad (3).

Aunque es un proceso natural, como lo establece la OMS, el duelo suele ser subestimado cuando se evalúa la productividad laboral. Tradicionalmente nos educan para la vida, nos enseñan a organizar nuestro día a día en función de nuestro rol en la familia, en la academia, en el trabajo y en la sociedad, sin embargo, olvidamos incluir la muerte en nuestra educación, aun sabiendo que es un acontecimiento ineludible. Muchas veces, ante la muerte de un ser querido, no sabemos qué hacer, cómo comportarnos o qué decir, lo que sin duda puede incrementar nuestro sufrimiento y poner en juego nuestro bienestar y nuestra salud mental. Por ello, es necesario informarnos, dialogar, escuchar, acompañar la muerte y el duelo, ya que este último conlleva múltiples cambios, situaciones complicadas y manifestaciones que, si las comprendemos como esperables nos permite sobrellevarlas con tranquilidad.

El desempeño laboral podría verse afectado por las manifestaciones propias del duelo. Las variables que influyen en esta situación pueden ser tanto del entorno laboral como del ámbito personal del trabajador afectado por la pérdida. Algunas de estas variables son las actitudes, percepciones, experiencias, la formación, capacidades y recursos personales y profesionales. Por esta razón, es importante que las organizaciones puedan tener la capacidad de manejar el tema del duelo, y así construir un ambiente laboral que fomente el desarrollo humano.

La relación organización-trabajador debe ser bidireccional, el empleado aporta sus conocimientos y capacidades; y por su parte, la organización debe garantizar un ambiente que facilite el equilibrio entre las diferentes áreas de la vida. De esta manera, la sola licencia o días libres que la organización otorga no constituye, en muchos casos, una medida suficiente. Adicionalmente, en el lugar de trabajo confluyen diferentes cosmovisiones que dependen de la religión, la cultura y las experiencias personales de cada empleado. Estas diferentes cosmovisiones, sin ser inherentemente negativas, pueden causar incomodidades en el ambiente de trabajo porque ellas no ofrecen una manera de actuar frente a la persona que está en duelo (4). Por ello, el duelo debe ser incluido como una realidad laboral en las áreas de bienestar y desarrollo humano, para tener una lógica de acompañamiento a los empleados, y así cuidar de su salud mental y facilitar el desarrollo de sus labores de acuerdo con sus capacidades.

El duelo por fallecimiento como realidad organizacional:

Normalmente, cuando pensamos en el duelo por fallecimiento, lo asociamos con la perdida de seres queridos en el contexto familiar, sin embargo, un duelo implica la pérdida de una persona significativa, incluidos los compañeros de trabajo. Por eso, es importante enfocar este tema tanto en la dimensión personal y familiar de la persona como en su dimensión laboral, tomando en cuenta, también, los duelos organizacionales.

El impacto en el trabajo del duelo por fallecimiento de un familiar.

Como ya hemos visto, la muerte de un miembro de la familia suele alterar todas las áreas de la vida del doliente. Este proceso tiene una serie de manifestaciones físicas, emocionales, cognitivas, conductuales, sociales y espirituales, que pueden llevar a una persona a sentirse enferma, con bajo estado de ánimo, distraída o con poca concentración, callada, con llanto recurrente, aislada, entre otras. Es posible que, junto al dolor individual, también esté enfrentando un proceso de reorganización familiar, con diferentes situaciones que enfrentar y resolver.

Tomando esto en cuenta, desde los departamentos de Bienestar Laboral y Gestión Humana, se pueden llevar a cabo algunas acciones para acompañar a la persona en duelo y para cuidar las dinámicas organizacionales:

  • Facilitar espacios para expresión emocional del trabajador: asegúrese de validar su experiencia, incluyendo las emociones, sensaciones y pensamientos, para lo que es importante evitar frases comunes como “tienes que ser fuerte”, “lo importante es que descanso, ahora debes dejarlo ir”, que anulan la experiencia de dolor e incrementan el malestar emocional.
  • Tener disposición para la escucha activa: pregunte al trabajador por sus necesidades. Aunque como organización no haya nada que, en apariencia, se pueda hacer para ayudarlo, el solo hecho de permitirle expresar sus necesidades puede constituir un gran apoyo. Es importante también dejar la puerta abierta por si surgen necesidades nuevas.
  • Evaluar, siempre en común acuerdo, la posibilidad de flexibilizar temporalmente  las responsabilidades u horarios laborales, permitiéndole al trabajador ajustarse a su nueva realidad.
  • Sensibilizar al equipo de trabajo directo para acompañar en duelo con unas recomendaciones generales. Te invitamos a leer el artículo “Validar el duelo: la mejor forma de ayudar”, para tener unas pautas generales.
  • Disponer de rutas de atención en salud mental y duelo para el trabajador, de forma que se le pueda proporcionar diferentes opciones de ayuda para diferentes situaciones que se pueden presentar.

El duelo organizacional: el duelo por el fallecimiento de un compañero de trabajo

Como uno de los tantos contextos en los que se desarrolla el ser humano, los entornos laborales son más que puestos de trabajo con funciones definidas. Muchas personas pasan más tiempo en el trabajo que en casa y, como parte de las dinámicas propias de una organización, las personas asumen diferentes roles, tanto frente a sus responsabilidades (por ejemplo, el líder) como frente a los vínculos sociales que se crean (por ejemplo, el más solidario o el más bromista). Estas dinámicas determinan las diferentes interacciones que facilitan o dificultan la resolución de las tareas y la consecución de las metas.

Cuando ocurre el fallecimiento de un miembro de la organización o del equipo de trabajo suelen alterarse las dinámicas laborales. Más que un puesto vacío, se pierde una persona con la que se interactuaba, es decir, se pierde un vinculo relacional. Ante esto, muchas veces las empresas optan por obviar el impacto de la muerte y simplemente reemplazar al trabajador fallecido que, si bien es lo que en términos organizacionales hay que hacer, también es importante medir el impacto que esto genera en el resto de los empleados. Muchos de ellos pueden vivir un proceso de duelo por esta pérdida y con una acción limitada a lo organizacional puede transmitir un mensaje erróneo: las personas son “fácilmente reemplazables”, poniendo en riesgo, tanto la relación de los empleados con la organización, como su salud mental.

Para enfrentar esta situación, dejamos algunas recomendaciones para el manejo del duelo por el fallecimiento de un miembro de la organización por parte de los departamentos de Bienestar Laboral y Gestión Humana:

  • El manejo de la noticia y el contexto alrededor del fallecimiento. Organice un espacio adecuado para darle la noticia de la muerte al resto de sus empleados en una reunión extraordinaria en la que pueda informar sobre lo sucedido. Es importante preparar toda la información y el contexto: ¿qué pasó? ¿por qué? ¿cuándo? ¿cómo está la familia? ¿pueden hacer algo para apoyar a los dolientes más cercanos?, entre otras, y asegúrese de que con la noticia de la muerte se permita recordar y reconocer la labor del fallecido dentro de la organización, darle un lugar a la experiencia de haber compartido un espacio y rutina con esa persona.
  • Facilite espacios para la expresión emocional de los trabajadores dolientes, individual o grupal, para hablar de la perdida en la empresa buscando alivianar las tensiones derivadas de las emociones y sentimientos que deja esa muerte.
  • En lo posible, antes de involucrar a otra persona a que ocupe ese lugar de trabajo, es importante realizar un acto simbólico para conmemorar a la persona fallecida (una placa, sembrar un árbol, ofrecer una ceremonia, entre otros), ayuda a los trabajadores en el proceso de duelo, recalcando la importancia que tenía esa persona en la organización
  • En lo posible, realice ajustes de contexto para hacer una nueva contratación (por ejemplo, modificar el nombre del cargo que la persona fallecida ejercía), de forma que se facilite la adaptación de los trabajadores a los cambios que trae la pérdida.

La muerte como una realidad humana no puede excluirse de las diferentes áreas de la vida, incluyendo el trabajo. Ésta es también una realidad empresarial y se debe tener en cuenta cuando pensamos en el desarrollo organizacional y crecimiento personal de los trabajadores. Nunca esperamos que un trabajador muera, pero si ocurre, es mejor estar preparados para que, por un lado, podamos cuidar a los trabajadores y permitirles hacer su proceso de duelo y, por otro lado, disminuir los efectos que esta experiencia tiene en el desempeño laboral y productividad de la organización.

28 de abril de 2021
Redactado por: Tomás Muñoz, Cesar Sierra y María Camila Ortiz.

Referencias:

1. Trucco M. ¿Que podemos hacer en promoción de la salud mental de los trabajadores? Un modelo de acción [Internet]. 2005. Available from: https://www.arlsura.com/images/stories/documentos/promocion_salud.pdf

2. Organización Mundial de la Salud [OMS]. Salud mental: fortalecer nuestra respuesta [Internet]. Organización Mundial de la Salud. 2018. Available from: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response

3. Organización Mundial de la Salud [OMS]. Salud mental en el lugar de trabajo [Internet]. WHO. World Health Organization; 2019. Available from: http://www.who.int/mental_health/in_the_workplace/es/

4. Acuña J, Fenandez M, Waczynski B. El acompañamiento de las empresas en procesos de duelo [Internet] [Licenciatura en Administración de Empresas]. [Argentina]: Fundación Universidad Argentina de la Empresa [UADE]; 2019. Available from: https://repositorio.uade.edu.ar/xmlui/bitstream/handle/123456789/9039/Acu%c3%b1a.pdf?sequence=1&isAllowed=y